En este libro se ha tomado en serio la experiencia de una
trascendencia inmanente, accesible al ser humano,
que llamamos “despertar”.


No se trata de un libro de Zen más, porque se aleja
intencionadamente de toda sistematicidad para centrarse en la
vivencia en tanto que vivencia. Lejos de rituales, de monasterios,
de templos y de dogmas, de creencias y de confesiones.
Un trabajo que nace desde la experiencia misma y pretende llevar
a la experiencia del Ser.



En AROMAS DEL ZEN se trasluce una experiencia que pertenece
al ser humano, a todo ser humano, al margen de iglesias,
pontífices, teólogos y mediadores. Una experiencia, que le
pertenece como lo que ella es: un derecho de nacimiento,
independientemente de que quien acceda a ella sea cristiano,
budista, creyente o ateo, sino por ser eso: un ser humano…